viernes, 18 de abril de 2008

Enrique Lihn

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............Enrique Lihn nació el 3 de septiembre de 1929 en Santiago, y murió en su casa de Calle Passy 065 el 10 de julio de 1988 víctima de un cáncer terminal.

............Entre sus obras se encuentran Nada se escurre (1949), Poemas de este tiempo y de otro (1955), La pieza oscura (1963), Poesía de paso (1966), Escrito en Cuba (1969), La musiquilla de las pobres esferas (1969), Por fuerza mayor (1975), París, situación irregular (1977), A partir de Manhattan (1979), Antología al azar (1981), Estación de los desamparados (1982), El paseo Ahumada (1983), Al bello aparecer de este lucero (1983), Pena de extrañamiento (1986), Mester de juglaría (1987), La aparición de la virgen (1987), y las obras póstumas Diario de muerte (1989) y Álbum de toda especie de poemas (1989).

............A propósito de su poesía, Juan Andrés Piña (4) nos dice: “La particularidad de Enrique Lihn en la poesía chilena está dada por una escritura que enfoca la literatura como material de trabajo y no se propone simplemente documentar una realidad”. A dicha definición agreguemos la siguiente de Pedro Lastra (5): “Enrique Lihn está cerca de la poesía de Nicanor Parra en dos aspectos: En cuanto incorpora a su obra la frase del lenguaje coloquial, que es nota dominante en los Antipoemas, y en el carácter narrativo con que enfoca algunos temas. Este apuntar hacia sucesos, como en Parra, cobra fuerza inusitada por los toques de distorsión que da a los motivos” [...] “La originalidad de Lihn está en haber asimilado estos recursos introducidos por Parra, confiriéndoles un carácter particular, carácter en el que su temple de ánimo se manifiesta, siempre por la contención emotiva, por los medios que emplea para sugerir estados de densidad, por el uso del verso libre que él lleva hasta el versículo, por la problemática intensa y reveladora de un hondo desengaño de vida”. A su vez Carmen Foxley (6) en un extenso estudio aporta la siguiente reflexión : “Sabemos que el propio autor elucidó la índole de su escritura en interesantes textos y entrevistas, en los que va exponiendo progresivamente su autoconciencia poética. En esos escritos hizo ver su desconfianza en las concepciones mecánicas de la representación y de la realidad, y en todas las manifestaciones automatizadas del lenguaje social. Recalcó su intención de pensar la literatura sin dejar al mismo tiempo de hacerla, subrayó el carácter experimental y artificioso de su escritura, su opción de poner a prueba el lenguaje y de potenciar desde ahí el engendramiento del sentido. Destacó el gesto casual y circunstancial de su escritura e insistió en su propósito de trabajar la concreción material de la significancia en la materialidad del lenguaje, con el fin de retener el sentido y activar “síntomas” reveladores de la realidad sociohistórica. Señaló también su intención de impugnar desde adentro los discursos de la sociedad, en sus aspectos impositivos y en su falta de renovación.”



(4) Conversaciones con la poesía chilena, 1993.
(5) Las actuales promociones poéticas (Anales de la U. de Chile,)
(6) Enrique Lihn: escritura excéntrica y modernidad (1995)



La voz del autor

¿Cuáles son tus preocupaciones poéticas en aquella época? (7)
Prácticamente era una percepción de las cosas que se llaman subjetivas. Una poesía introvertida, emotiva, filosófica. Un lenguaje reflexivo, centrado en una primera persona. Una poesía intimista, un poco abstracta: me parecía que había que pensar con la poesía, no utilizarla para trasmitir pensamientos. Además, instintivamente con la técnica hacer del poema una cosa cerrada, un todo, un comienzo y un fin articulado, una atención a la autonomía de cada texto en particular. También la interiorización de ciertos motivos externos de algunas imágenes que podrían ser paisajísticas. Por ejemplo, el cementerio de Punta Arenas. También la relación con la muerte, esa obsesión de la adolescencia: el sentido de la vida y de la precariedad. La muerte del pintor Carlos Faz, de un joven, fue una cosa tan impresionante como lo puede ser ahora: la interrupción de un proyecto abierto, todo su lado absurdo. También, claro, la poesía erótico-amorosa-reflexiva, ves tú.
(Conversaciones con la poesía chilena, 1993)

(7) 1955, después de publicar Poemas de este tiempo y de otro...


Actividades

1. Lea el poema “Si se ha de escribir correctamente poesía” y luego responda:
- ¿Qué opiniones sobre Lihn se ven reflejadas en este poema?
- ¿Qué actitud debe tener quien escriba poesía? ¿Es, dicha actitud, una posición ética o estética?

2. Lea el poema “Hoy ha muerto Carlos Faz” y explique el motivo presente en el texto y su relación con la condición del “absurdo” que plantea Enrique Lihn.

3. ¿Qué es la metonimia? ¿Está presente en el trabajo del autor y de qué forma?.
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4. ¿Qué otras figuras visualiza en el trabajo del autor? ¿Por qué las ocupa?.
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5. Defina lo que se llama “el tono reflexivo” de la poesía de Enrique Lihn.

Jorge Teillier

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............Jorge Octavio Teillier Sandoval, nació en Lautaro el 24 de junio de 1935 y murió el 22 de abril de 1996 en el Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar.

............Entre sus obras destacan: Para ángeles y gorriones (1956), El cielo cae con las hojas (1958), El árbol de la memoria (1961), Poemas de país de Nunca Jamás (1963), Poemas secretos (1965), Crónica del Forastero (1968), Muertes y maravillas (1971), Para un pueblo fantasma (1978), Cartas para reinas de otras primaveras (1985), y el Molino y la higuera (1993).
Principal representante de la llamada “poesía lárica”, apelativo que el mismo acuñara en una entrevista para definir su obra cargada de reminiscencias del pasado anclado específicamente en la llamada “frontera”, territorio de Chile donde el hombre y su entorno natural parecen suspendidos en el tiempo. Al respecto Edmundo Moure Rojas (3) nos dice: “Su origen es muy remoto y tiene que ver con la nostalgia por la pérdida de aquellos espacios; está relacionada con las migraciones humanas, casi siempre forzadas, y por la escisión que produce en los individuos que padecen forzado desarraigo” “Él asumía la cuestión universal de la angustia por la pérdida del paraíso, y desde allí construía su casa verbal, a la manera de los grandes poetas, develando los espacios familiares y provincianos de su infancia, adolescencia y primera juventud, para otorgarles categoría cósmica, a la manera de Rosalía de Castro, de Emily Dickinson, de Georges Trakl, de Antonio Machado...”

............Sobre su obra, Eduardo Llanos Melussa apunta: “Más que un rigor verbal (que no parece en él muy marcado), más que una artesanía del ritmo y la sintaxis (en que otros poetas destacan con más evidencia), en Teillier se admira su atmósfera, su capacidad evocadora y comunicante, su congruencia, su lealtad hacia sí mismo y hacia el oficio. “El poeta –expresa- es el guardián del mito y de la imagen hasta que lleguen tiempos mejores”.”
(3) Jorge Teillier, arquitectura del escritor, 2004.

La voz del autor

............¿Cómo se genera en su mente la concepción de un poema, cuento o ensayo? ¿Cómo identifica ahora ese principio?
Yo creo que ha habido varias etapas, en cuanto a escribir un poema, para mí. De pronto me sale de una sola frase, incluso al azar. Que “dos personas se conocen y se miran al espejo, una va a morir si se aman”: a partir de eso hay una idea poética muy curiosa. Eso lo escuche en una micro, en un viaje de La Ligua a Cabildo. Los amores siempre son como rayos pero no hay que mirarse en un espejo al mismo tiempo. Eso me pareció como un tema poético. A veces son palabras, a veces son situaciones poéticas, a veces quiero resucitar algo, evocar algo, contar la vida de un personaje. Tengo un poema dedicado a un viejo boxeador, sobre el que Braulio Arenas me dijo que le gustaba mucho porque había un distanciamiento respecto del “objeto” al “sujeto”, de quien crea a quien es descrito. Creo en el trabajo últimamente, creo que uno debe estar escribiendo siempre, tomando notas. Ahora, que la lectura es para mí un vicio, entonces me estimula mucho y me dan deseos de escribir. Pero como han escrito lo mismo que yo, a veces digo para qué intentarlo. Pero, pienso que un poeta debe leer mucha poesía. Porque hay una creencia muy extraña –la que he escuchado muchas veces- “yo no quiero leer o no quiero escribir, para no imitar a nadie y porque no quiero repetir”. Al contrario, uno tiene que desarrollar una sola cosa. Todos los temas están hechos, todos los árboles crecen si tú los plantas. Entonces, el tuyo va a crecer de otra manera que el que plantó el vecino.

¿En qué momento de su creación la técnica adquiere una atención impostergable?
La técnica de escribir poemas la adquirí en el colegio. No podría decir si se enseña ahora pero cuando yo tenía 14 años Rubén Azócar nos obligaba a escribir sonetos, a escribir elegías; y aprendía métrica rápidamente. O sea, la técnica yo la adquirí tempranamente, entre loa 14 y 16 años. Un poeta, a partir de esa técnica, es como un carpintero que aprende a manejar el serrucho, el cepillo y la garlopa. Y es necesaria. Pero no puede ser un obstáculo. O sea, si tú te ciñes a la técnica, te haces conceptista, efectista, y, como pasa en mucha juventud donde tienen una especie de jerga “precioso ridículo” o “preciosa ridícula”. Ahí la técnica está antes que el fondo. Hay una especie de poeta de probeta. Creo que cada poeta debe adquirir un lenguaje propio, que, para mí, es el lenguaje convencional. Yo no puedo usar una palabra que no haya dicho alguna vez. Nunca busco las segundas acepciones en el diccionario y aunque me repita no importa. Después, Hay ciertos métodos: me gusta la repetición, como alguna estrofa de pronto, marcar otra, pero esa técnica la adquiere uno por si mismo. No por estudio. Aunque nunca está demás leer a Saussure, o los lingüistas. A mi juicio no debe primar sobre el contenido, sobre el mensaje. El mensaje no lo da la forma. La palabra para mí, debiera desaparecer como cuando tú estás solo y enfrentas un paisaje. Una ciudad desolada no necesita palabras. El lector de poesía no debiera fijarse en las palabras sino llegar a un estado de ánimo que lo transforma en situación y espacio, logrado por el poeta a través de la palabra. La palabra excesiva está matando al poema.
(Jorge Teillier entrevistado por Hernán Ortega Parada en “Jorge Teillier, arquitectura del escritor”, 2004)

Actividades

1. Lea el poema “Otoño secreto” y luego responda:
- ¿A qué etapa de la vida de Jorge Teillier pertenece este texto?
- ¿Fundamente si existe o no relación entre la corriente llamada “larismo” y este poema.
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2. Establezca una relación entre el poema “Sentados frente al fuego” y “Después de la fiesta” que vaya más allá del motivo implícito.
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3. Según las repuestas del autor ¿cuál es la metodología que utiliza para escribir sus textos?
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4. ¿Qué problemas impone la técnica?
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5. Finalmente defina en un breve artículo si comparte o no afinidades con Jorge Teillier en los planos que estime convenientes.

PRESENTACIÓN GENERAL

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............El presente módulo es una aproximación general sobre una de las promociones más importantes de la poesía chilena contemporánea, posterior a las vanguardias y Nicanor Parra. Pero no menos, también en lo medular, es un acercamiento a la obra de autores ya clásicos en nuestras letras, desde la concepción de su obra vista por ellos mismos. En este sentido el objeto a desentrañar es la fórmula que responde biográficamente a su creación, de ahí entonces que prevalezca más el autor que su obra.

............El trabajo se compone de una introducción donde se contextualizarán en el panorama literario dicha promoción, para luego proceder al análisis de las propuestas de creación individuales y ejercicios de reflexión en torno a ellas. Los trabajos personales entonces, serán definir el panorama socio – histórico que rodea al autor, su implicancia o relación con el intertexto, y la coherencia de la producción con las propuestas éticas y estéticas de poeta, dando origen a un diálogo que profundice el conocimiento crítico de la vida de cada autor. Espero que la selección permita definir líneas básicas del desarrollo de la poesía, como así mismo perfilar de mejor forma la propia. Por cierto, el requisito previo para aprovechar este esfuerzo es prepararse con una completa fuente de lectura, así se podrá participar activamente en los seminarios socráticos, metodología que ocuparemos en la puesta final del estudio.



Introducción

............Tempranamente, Pedro Lastra (1), establece una clara admiración por una promoción de escritores “mucho más compacta y que se caracteriza, desde el principio, por los contactos vitales de sus componentes”, cuyas fechas de nacimiento se cuadran entre 1926 y 1935, y de los cuales se comienza a conocer a través de revistas y ediciones en la década del 50. Sobre ellos afirma: “Me parece que el rasgo principal de estos escritores es el intento de integrar un ámbito poético en el cual la sustancia lírica predomine sobre el tono dramático. Además, existe el afán de claridad, de vuelta hacia la claridad, que se concretiza, en muchos de ellos, al valorizar el mundo de las cosas cotidianas[...] lo que implica, principalísimamente, un rechazo al confusionismo y la imaginería”. Sobre sus integrantes (una larga lista, por cierto) Eduardo Llanos (2) incluye a Miguel Arteche (1926), Alberto Rubio (1928), Enrique Lihn (1929-1988), Efraín Barquero (1931), Armando Uribe (1933) y Jorge Teillier (1935). Luego amplía ésta incluyendo a Carlos de Rokha (1920-1962), Alfonso Alcalde (1921-1992), Fernando González Urízar (1922), Jorge Cáceres (1923-1949), Eliana Navarro (1923), Cecilia Casanova (1926), Raúl Rivera (1926), David Rosenman Taub (1926), Luis Vulliamy (1929-1989), Sergio Hernández (1931) y Rolando Cárdenas (1933-1990). Sin embargo esta lata enumeración no podría estar medianamente completa sin uno de los estudiados por Lastra prematuramente como Pablo Guíñez (1929), y dos mujeres célebres en nuestro panorama: Delia Domínguez y Stella Díaz Varín (1926), a lo menos. Y por qué no, el mismo Pedro Lastra (1932).

(1) Las actuales promociones poéticas (Anales de la U. de Chile,)
(2) Prólogo a Los dominios perdidos, Fondo de Cultura Económica, 1992)